CRM para concesionarias de maquinaria agrícola
Vender una máquina no es cerrar una venta: es una permuta que hay que valuar, una financiación que hay que calcular, una entrega que hay que coordinar y una garantía que va a volver, sí o sí, dentro de dos años. El sistema tiene que seguir todo ese hilo, no solo la primera parte, que es justo la única que resuelven los sistemas genéricos.
Lo que tiene que resolver, parte por parte
Estos son los módulos que hacen la diferencia en tu caso. Los demás siguen estando —no se cobran aparte— pero no son los que te van a cambiar el día.
Presupuestos y cotizador
Presupuesto en dólares o en pesos, con el stock de hoy.
El cotizador arma el presupuesto contra el stock vivo del sistema y calcula IVA, financiación y la equivalencia en dólares sin que nadie toque una fórmula. Sale un PDF con tu marca, listo para mandar por WhatsApp antes de que el cliente se baje de la camioneta.
Presupuesto rápido en cuotas
Filas, porcentajes y cuotas. Sin fórmulas y sin Excel.
Es el modo rápido del cotizador. Armás una o varias alternativas de pago —por ejemplo 30% de contado y el resto en 12 cheques— con el porcentaje, la moneda, las cuotas y el interés o descuento de cada fila. El sistema calcula el monto y el valor de cada cuota, y te avisa si los porcentajes no suman 100%.
Usados y permutas
La máquina que entra en parte de pago, valuada y publicada.
Cada usado se carga con fotos, se valúa y entra al presupuesto como ítem de precio negativo. Y queda en un catálogo que se comparte por link de WhatsApp, sin que el cliente tenga que instalar nada ni crearse una cuenta.
Parque de máquinas
Cada máquina con su historia clínica completa.
Toda máquina que pasó por tu empresa tiene su ficha: quién se la vendió, qué servicios tuvo, qué repuestos se le pusieron, qué garantías le corren. Es la historia clínica del equipo, y se imprime para entregársela al cliente.
Garantías
Qué está en garantía y hasta cuándo, sin buscar el papel.
Cada equipo entregado queda con su garantía cargada y vinculada al cliente y a la máquina. Cuando esa máquina entra al taller, el sistema ya sabe si corresponde cubrirla o no. No lo decide la memoria del que atiende.
Objetivos y comisiones
Metas claras y comisiones que nadie discute.
Tres niveles de objetivo por vendedor con barras que se van llenando, y las comisiones liquidadas con la misma regla para todos. El podio se arma solo y lo ve todo el equipo, que es la mitad del efecto.