ERP para concesionaria agrícola: dónde termina el CRM
La diferencia entre un CRM y un ERP, en la práctica, es una sola: si el sistema te dice cuánto ganaste. Seguir oportunidades es la mitad del trabajo. La otra mitad es el stock, la cobranza y lo que queda de verdad después de descontar los gastos fijos, los impuestos y los sueldos.
Lo que tiene que resolver, parte por parte
Estos son los módulos que hacen la diferencia en tu caso. Los demás siguen estando —no se cobran aparte— pero no son los que te van a cambiar el día.
Tablero de la empresa
Cómo viene el mes, y qué vendedor convierte más que el promedio.
Toda la empresa en una pantalla: cuánto entró, cuánto se facturó en ventas y en servicios, cuánto falta cobrar y cuánto hay en presupuestos abiertos. La proyección de cierre te dice cómo termina el mes a este ritmo, y la tabla de asesores muestra la conversión de cada uno con un semáforo contra el promedio de la empresa.
Rentabilidad
Dónde se te está yendo la plata, con nombre y apellido.
Cruza lo que entra contra lo que sale —gastos fijos, impuestos, flota y sueldos— operación por operación. La ganancia deja de ser una sensación del dueño y pasa a ser un número que se puede discutir.
Stock y repuestos
Lo que hay, lo que se mueve y lo que está de adorno.
Stock por sucursal y también arriba de las camionetas de los técnicos, con estadísticas de rotación que separan lo que se mueve de lo que es capital parado juntando tierra.
Cheques y cobranzas
Cheques, cuotas y dólar como se maneja acá.
Cartera de cheques con sus vencimientos a la vista, cobros parciales, intereses y cotización del dólar aplicada donde corresponde. Es exactamente la parte que ningún software importado resuelve, y por la que todo el mundo termina con un Excel al lado.
Liquidación de comisiones
Por porcentaje, manual, o sobre el margen del usado.
Elegís el mes y el colaborador, y aparecen todas sus operaciones. A cada una le ponés la regla: un porcentaje sobre el neto, un importe manual o, si fue un usado, un porcentaje sobre el margen entre lo que se pagó y lo que se vendió. El premio por objetivo aparece sugerido, lo sumás con un clic, y la liquidación queda guardada e impresa.
Auditoría (Ojo de Halcón)
Quién tocó qué, cuándo, y qué número cambió.
Registro de todo lo que se modifica en el sistema, historial del tablero y detector de clientes cargados dos veces. No es para desconfiar del equipo: es para que una discusión se termine mirando un dato en vez de intentando acordarse.
Multisucursal y permisos
Cada uno ve lo suyo. Tus datos, en tu propia base.
Permisos por rol y por sucursal, y una arquitectura donde cada empresa tiene su propia base de datos física, sin compartir una tabla con nadie. Dar de baja un acceso es inmediato, y el historial del cliente se queda donde tiene que quedarse.